¿Qué es el espolón óseo?

El espolón óseo es una protuberancia ósea que se forma en respuesta a la fricción o el estrés en una articulación. Los espolones óseos pueden ser dolorosos y limitar el movimiento de la articulación afectada. A menudo, los espolones óseos se forman en las articulaciones de los pies y tobillos, pero también pueden ocurrir en otras articulaciones, como la rodilla, muñeca y codo.

Los espolones óseos son más comunes en personas mayores de 40 años, ya que la presión repetida y el estrés sobre las articulaciones puede debilitar el hueso y el tejido conectivo que rodea la articulación. También pueden ser un síntoma de artritis degenerativa u otros problemas relacionados con las articulaciones.

Tabla de contenido
  1. Síntomas del Espolón Oseo
    1. Asintomáticos o con dolor
    2. Tener artritis o daño articular
  2. Tratamiento y medicación del espolón óseo
    1. Evitar la obesidad y otras medidas en caso de espolón calcáneo

Síntomas del Espolón Oseo

Asintomáticos o con dolor

espolón óseoAlgunos espolones óseos son asintomáticos, es decir, no causan ningún dolor ni molestias. Sin embargo, otros espolones óseos pueden ser extremadamente dolorosos e incluso limitar el movimiento de la articulación afectada. En algunos casos, el dolor del espolón óseo puede empeorar con el tiempo si no se trata adecuadamente.

Si usted tiene un espolón óseo que es extremadamente doloroso o está impidiendo que realice sus actividades normales, consulte a un médico para obtener tratamiento. Existen varios tratamientos eficaces disponibles para aliviar el dolor del espolón óseo y mejorar la función de la articulación afectada.

Tener artritis o daño articular

El espolón óseo puede ser un síntoma de artritis degenerativa u otros problemas relacionados con las articulaciones. La artritis degenerativa es un trastorno en el que se produce un daño en el revestimiento del hueso y el tejido conectivo que rodea la articulación. Esto puede causar dolor, rigidez y limitación del movimiento de la articulación afectada.

Otros problemas relacionados con las articulaciones que pueden causar espolones óseos incluyen: bursitis, tendinitis, inflamación del ligamento o del músculo, espasmos musculares y/o fatiga muscular. Si usted tiene alguno de estos problemas, consulte a un médico para obtener tratamiento adecuado. Existen varios tratamientos eficaces disponibles para aliviar el dolor y mejorar la función de la articulación afectada.

Tratamiento y medicación del espolón óseo

El tratamiento del espolón óseo depende de la severidad del dolor y el grado de limitación del movimiento. En general, el objetivo del tratamiento es aliviar el dolor y mejorar la función de la articulación afectada.

Si usted tiene un espolón óseo que es extremadamente doloroso o está impidiendo que realice sus actividades normales, consulte a un médico para obtener tratamiento. Existen varios tratamientos eficaces disponibles para aliviar el dolor del espolón óseo y mejorar la función de la articulación afectada.

Los tratamientos más comunes para el espolón óseo incluyen: reposo, hielo, compresas calientes, medicamentos antiinflamatorios, no esteroideos (AINEs), terapia física/de rehabilitación, inyecciones de corticosteroides y cirugía.

Evitar la obesidad y otras medidas en caso de espolón calcáneo

La obesidad es un factor de riesgo importante para el desarrollo de espolones óseos. El exceso de peso aumenta la presión sobre las articulaciones y puede debilitar el hueso y el tejido conectivo que rodea las articulaciones. Si usted tiene sobrepeso o está obeso, trate de bajar de peso gradualmente con un plan de dieta saludable y ejercicio regular.

Otras medidas que pueden ayudar a prevenir o aliviar los síntomas del espolón óseo incluyen: usar zapatos bien ajustados y confortables, evitar el uso excesivo o el sobreuso de la articulación afectada, hacer ejercicio regularmente para mantener fuertes los músculos que rodean la articulación afectada, y cuidarse las manos, pies y tobillos para evitar fracturas u otros daños.

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